Etiquetas

, , , , , ,


Al_filo_del_manana-632023834-large

El Día de la Marmota Alien.

A estas alturas de la posmodernidad, y con varios años ya de confluencia de lenguajes entre los mundos del cine, cómic, videojuego, televisión y videoclip, parece una tarea inútil intentar diferenciar ahora entre lo que es influencia, homenaje, referencia, exploitation o ya directamente copia. Hoy en día, ¿queda alguna obra verdadera y puramente original? Al final, lo que realmente importa es la habilidad con que se gestiona todo ello en el resultado. “Al filo del mañana” sería un exponente de esta futilidad : Partiendo de ser una adaptación de la novela “All You Need Is Kill”, de Hiroshi Sakurazaka (que reconozco no haber leído), convergen desde influencias del mundo los videojuegos en la puesta en escena y el diseño de algunos personajes (Rita Vrataski, protagonizada por Emily Blunt, con esa espada imposiblemente enorme, no puede evitar evocar al personaje de Cloud de “Final Fantasy VII”, por ejemplo), a situaciones propias de los cartoons, hasta otras referencias cinéfilas que van desde “Aliens: el Regreso” pasando por “Starship Troopers”, combinándolo con escenas como la del desembarco de “Salvar al Soldado Ryan”, hasta unos aliens que recuerdan a los “Centinelas” de “Matrix”… y eso dejando para el final la más obvia de todas, a la que directamente emula , tanto en estructura narrativa como en esencia: “Atrapado en el tiempo” (“Groundhog Day”) , de Harold Ramis (1993).

final_fantasy_vii_musica

Mi espada es más grande…

Atrapado_en_el_tiempo-714116870-large

“Atrapado En El Tiempo”

Efectivamente, la obra referencial de Harold Ramis ha tenido ya varias películas que bebían muy directamente de su brillante premisa, basada en los saltos temporales, la reiteración de situaciones y la teoría de la existencia de universos paralelos en base a diferentes posibilidades basadas en diferentes elecciones o variaciones clave: desde “Código Fuente”, de Duncan Jones (2011), hasta la más reciente “Una cuestión de tiempo”, de Richard Curtis (2013), pasando por episodios televisivos de series como “Stargate” o “Sobrenatural”; todas ellas, sin embargo, suponían variaciones sobre la misma premisa que aportaban un nuevo enfoque. Pero “Al Filo del Mañana” representa, quizás, la película que más se debe a “Atrapado en el Tiempo“, hasta el punto que se puede decir que sin ella, ésta no podría existir. No sólo imita su estructura narrativa basada en bucles temporales, sino también su esencia de usar la repetición sin fin como vía hacia la redención del protagonista, incluso un acertado tono de humor consciente de sí mismo y auto paródico, que sin duda salva a la película de caer en un ridículo tono excesivamente solemne y de exaltación militar patriótica, tan frecuente en los últimos años. Un pequeño detalle la diferencia, eso sí, de la premisa original, pequeño pero muy revelador de lo alejados de sus respectivos puntos de partida y mensajes de fondo: mientras el personaje encarnado por Bill Murray logra su objetivo (conquistar el amor verdadero) como recompensa final sólo después de una sincera redención personal, el personaje de Tom Cruise, volviendo a hacer de… Tom Cruise, sólo obtiene esta redención a través de conseguir su nada romántico objetivo: salvar la Tierra de una invasión alienígena. El cambio personal de perspectiva vital no como causa, sino sólo como consecuencia, casi un efecto secundario, de un objetivo más grande que uno mismo (el propio personaje de Tom Cruise lo señala al inicio del filme con su referencia a lo bien que se vende siempre al público la historia heroica del “destino manifiesto”, o posteriormente, el memorable personaje interpretado por Bill Paxton, con su reiterativo, y cansino, discurso sobre el fragor de la batalla como única esperanza de redención; en unas muestras más de saludable autoconciencia), lo verdaderamente importante es aprovechar la repetición para ser cada vez mejor matando el enemigo y así lograr la victoria final. Una diferencia tan pequeña y tan grande a la vez, la que va de una comedia ingeniosa y brillante, con lección moral incluida, a un excelente blockbuster de ciencia ficción, ni más ni menos.

Si, no nos engañemos, no deja de ser un blockbuster, pero al menos es un excelente blockbuster, de los mejores que se han estrenado últimamente, que mezcla con suficiente habilidad sus múltiples influencias como para mantener un equilibrio que le evite caer bajo tanto peso referencial. No en vano, su Director, Doug Liman, ya tiene experiencia en utilizar con hábilmente las convenciones genéricas para explorar otros territorios: ya lo hizo con “El Caso Bourne”, “Sr. y Sra. Smith“, con el género de espías. Y en este caso, vuelve a obtener un resultado brillante en un terreno muy complicado: la propia naturaleza del guion, su estructura narrativa en forma de bucle y reiteración, aparentemente muy simple, era el mayor riesgo de ser también su principal debilidad: convertirse, precisamente, en reiterativo, en el sentido de acabar siendo aburrido y rutinario; pero consigue evitar este peligro introduciendo imaginativas soluciones para que cada nueva repetición resulte lo bastante fresca y estimulante, apostando por un tono humorístico que hace que la historia nunca se tome demasiado en serio a sí misma, lo que también resulta vital en conseguir que la narración avance fluida y con ritmo .

Un brillante blockbuster, en definitiva, con el único inconveniente de vivir demasiado a la sombra de su precursora. Si lo que deseais es ver otras variaciones más originales y estimulantes de la premisa del Día de la Marmota, os aconsejo antes la reciente “Una Cuestión De Tiempo”.